DestacadoSafari mixto en Alanya con visita al zoo y paseo en barco
Cancelación gratuita Transporte gratuito
En Turquía, un safari en jeep es un día completo por el monte a bordo de un 4x4 descubierto. Al volante va un conductor profesional y el guía del grupo encabeza el convoy. La jornada enlaza pistas forestales, pueblos de montaña, un río o un lago donde bañarse y un almuerzo sin prisas antes de volver. En las excursiones que encontrarás aquí, la recogida en el hotel está incluida.
Hay excursiones desde la mayoría de los grandes destinos de vacaciones de la costa sur y suroeste de Turquía, y el día sigue más o menos el mismo esquema salgas de donde salgas. Te contamos qué es un safari en jeep, cómo es el día, qué paisajes y tipos de excursión hay, qué se paga aparte, a quién no le conviene, cómo ir seguro y, sin rodeos, si vale la pena.
Un safari en jeep es una excursión todoterreno de un día, con guía y en 4x4 descubiertos, que sale de los destinos de costa y se adentra en la montaña. Pese al nombre, no es un safari para ver animales ni hay desierto de por medio: aquí «safari» significa simplemente una ruta por pistas de montaña para disfrutar del paisaje. El único parque de animales del programa es el zoo que visitan los «safaris mixtos», de los que hablamos más abajo.
Tú no conduces: vas de pasajero. Ninguna de estas excursiones te pone al volante, así que no hace falta carné de conducir. Según la excursión, irás en un 4x4 descapotable o abierto por los costados (a veces, un Land Rover).
Cuenta con pistas forestales sin asfaltar y algún tramo asfaltado entre medias. Hay polvo, baches y ruido, y es divertidísimo. A media mañana tendrás polvo hasta en el pelo, y por eso el baño se agradece todavía más.
Las paradas cambian según la ruta, pero la mayoría de las jornadas siguen este esquema:
Recogida en el hotel. Pasan a buscarte antes de la hora de inicio que figura en la ficha (en algunas excursiones, en minibús hasta una base de safari); el operador te confirma la hora una vez hecha la reserva.
La base y la charla. Se forma el convoy, se reparten los asientos y, en muchas excursiones, el guía da una breve charla de seguridad.
La subida. El convoy deja la carretera principal y sube por pistas forestales, con paradas en miradores mientras el mar va quedando abajo.
Parada en un pueblo. Té y, muchas veces, gözleme, el pan plano relleno típico de Turquía. Lo que piques aquí a menudo se paga aparte.
Guerra de agua. En los meses de calor, los pasajeros de los distintos vehículos se empapan unos a otros.
El baño. En un río, un lago o la poza de una cascada, si el tiempo y las condiciones lo permiten.
El almuerzo. Incluido, y a menudo a orillas de un río o de un lago. Las bebidas se pagan aparte.
La vuelta. Se baja de nuevo, a veces por otra pista y con una última parada, y después llega el traslado al hotel.
Hazte a la idea de que te ocupará el día entero. Las excursiones de día que encontrarás aquí empiezan en torno a las 9:00-10:00 y terminan hacia las 15:00-16:30, lo que supone aproximadamente entre cinco y siete horas de ruta. Las excursiones de tarde-noche siguen otro horario y terminan ya de noche. A todo eso hay que sumar los traslados: en algunos hoteles, el regreso por sí solo lleva entre una y dos horas. Los horarios exactos figuran en cada ficha.
Cada ruta es distinta, pero casi todas siguen la misma idea: dejar la carretera de la costa, subir por pistas forestales a las colinas que hay detrás de los destinos de playa y volver a bajar hasta el agua para bañarse y almorzar. En la costa sur, eso significa los montes Tauro, que se alzan justo detrás de las playas: un paisaje de roca caliza lleno de cuevas, cañones y manantiales, con bosques de pino turco en las laderas más bajas. En la costa suroeste, ya en el lado del Egeo, las excursiones no se alejan de los pinares y las colinas de parque nacional cercanos al mar.
Según la ruta, el día puede incluir:
Miradores muy por encima de la costa, con el mar y los pueblos de veraneo a tus pies.
Pueblos de montaña, con té, gözleme y un vistazo a la vida rural, lejos de los hoteles.
Cultivos en las laderas bajas, como huertos de cítricos y, en los rincones más cálidos, plantaciones de plátanos.
Ríos y pozas bajo cascadas para la parada de baño, a menudo con almuerzo en un restaurante junto al río o en una piscifactoría de truchas.
Cuevas y pasarelas por cañones en algunas rutas, a veces con una pequeña entrada aparte.
Un paseo en barco por un embalse en algunas rutas, que combinan el trayecto en jeep con una hora más o menos en un lago.
Lo que te toque depende del destino y de la excursión que elijas, así que lee las paradas de cada ficha. En cada destino, unas excursiones van a ritmo familiar y otras se venden como pura adrenalina; el título de la ficha suele indicarlo.
Algunas excursiones que se venden como safari funcionan de otra manera. Los «safaris mixtos» combinan el trayecto de safari con la visita a un zoo (entrada incluida), un paseo en barco y un baño, y algunos añaden una fiesta de la espuma o un baño de barro. Suelen hacerse en camiones de safari abiertos o en autobuses descapotables, no en jeeps, pero no son más suaves: también suben a la montaña y llevan las mismas advertencias sobre el embarazo y los problemas de espalda.
También hay excursiones de tarde-noche, que se venden como safari en jeep nocturno: un recorrido por el monte cuando ya ha pasado el calor del día, con miradores al atardecer, paseo en barco y cena. Lleva algo de abrigo ligero para cuando anochezca.
En las excursiones de esta página van incluidos la recogida en el hotel, el almuerzo, el conductor y el guía, y una parada para bañarse si el tiempo acompaña. Las bebidas, las pistolas de agua, las fotos que te hace el equipo y algunas entradas, en cambio, se pagan durante la excursión. La mayoría menciona también un seguro entre lo incluido, y algunas rutas y los safaris mixtos añaden un paseo en barco. Los precios dependen de la ruta, de lo que incluya cada excursión y de la temporada.
Lo que suele pagarse aparte:
las bebidas (en al menos una excursión, incluso el agua embotellada)
las pistolas de agua
las fotos y los vídeos que hace el equipo
algunas entradas, por ejemplo en cascadas y cuevas, que se pagan allí mismo
lo que piques en el pueblo, como la gözleme
las propinas
Mira bien los apartados «incluido» y «no incluido» de cada ficha, y lleva algo de efectivo.
Si hace calor, casi seguro que te mojas. En la mayoría de las excursiones, la batalla se libra en marcha, de vehículo a vehículo, con pistolas de agua y cubos, y todo el que esté a tiro acaba empapado.
Si prefieres mojarte lo menos posible, díselo al guía al empezar, elige un asiento lejos del costado abierto y guarda el móvil y el dinero en una bolsa estanca. Aun así, algo te salpicará.
Pase lo que pase, no te levantes del asiento, ni siquiera en plena batalla: ir de pie en un vehículo en marcha es peligroso. Apunta solo a quien esté jugando, nunca a la gente de los pueblos, a los transeúntes ni a los pasajeros que han preferido quedarse al margen. La fiesta de la espuma y el baño de barro no forman parte de las rutas clásicas en jeep: aparecen en algunos safaris mixtos, y la excursión de tarde-noche anuncia una fiesta de la espuma.
Los niños son bienvenidos en las excursiones de esta página, y a muchos la guerra de agua les encanta. Suelen pagar una tarifa reducida y los bebés normalmente van gratis, pero los tramos de edad cambian de una excursión a otra: el mismo niño puede ir gratis en una, pagar en otra o contar como adulto en la siguiente. Mira la ficha y, antes de reservar, pregunta si pueden ponerle una silla infantil o un alzador.
Es un día largo, con baches y mucho ruido, y la primera guerra de agua puede asustar a los más pequeños: explícales antes lo que va a pasar y llévales ropa de recambio. Mejor una excursión familiar a ritmo tranquilo que una que se venda como pura adrenalina; algunas fichas lo indican en el título y, si la tuya no lo dice, pregunta.
Las embarazadas y quienes tengan problemas de espalda o de cuello deberían pensárselo dos veces: la mayoría de las fichas desaconsejan la excursión en esos casos, y algunas mencionan también las afecciones cardíacas. Que una ficha no diga nada no garantiza un trayecto más suave. El día también puede hacerse cuesta arriba con:
Movilidad reducida. Hay que subir y bajar varias veces de un vehículo alto, y algunas paradas tienen escalones o pasarelas.
Mareos. Las pistas de grava llenas de curvas ponen a prueba cualquier estómago; más abajo tienes algunos consejos.
Lentillas o asma. Hay muchísimo polvo.
Si buscas un día más tranquilo, mejor un paseo en barco o un día sin prisas junto a un río de montaña.
La seguridad depende del operador y de ti, porque un vehículo abierto en pistas de montaña conlleva un riesgo real. El Ministerio de Exteriores británico advierte de que los safaris en jeep pueden ser peligrosos y aconseja elegir una empresa de confianza. Antes de reservar, comprueba que la ficha mencione una charla de seguridad y un seguro (en al menos una, solo figura uno de responsabilidad civil) y confirma que tu seguro de viaje cubre esta actividad. Y ya el día de la excursión:
Ponte el cinturón. Llévalo abrochado siempre que el vehículo esté en marcha: las autoridades locales de la costa de Antalya han dejado claro que en los vehículos de safari deben llevarlo tanto el conductor como los pasajeros.
Quédate sentado, incluso durante la guerra de agua. En sus controles, la gendarmería multa a los vehículos de safari que llevan pasajeros de pie.
Avisa si algo no va bien. Si te parece que se conduce demasiado rápido, díselo al conductor o al guía.
Báñate solo donde indique el guía. Y no pierdas de vista a los niños en el agua.
Respeta el bosque. No fumes ni dejes nada tirado. En la temporada de incendios del verano, las normas de acceso a los bosques también pueden obligar a cambiar la ruta.
La gran diferencia es quién conduce. En un safari en jeep vas de pasajero; en un safari en quad o en buggy conduces tú, y ese es justamente el atractivo; eso sí, las normas de edad y de carné cambian según el operador. En los tres hay ruido y polvo de sobra, pero cuando llevas los mandos miras la pista, no el paisaje.
Si lo que quieres es conducir, lo tuyo es un safari en quad o en buggy.
El rafting es otra forma de mojarse: bajas por un río de montaña remando con un guía, en vez de subir hasta él en coche. Ninguna de las rutas en jeep incluye rafting, pero en varios destinos hay excursiones combinadas que juntan las dos cosas en un mismo día.
Sí, para la mayoría de quienes pasan unas vacaciones activas en la costa turca. Te saca un día de la costa y te lleva a los pueblos de montaña, con baño y almuerzo incluidos y sin que a nadie de tu grupo le toque conducir.
Seguramente te encantará si buscas un día al aire libre, animado y ruidoso, si viajas con niños o adolescentes que disfrutarán de lo lindo con la guerra de agua, o si llevas una semana junto a la piscina preguntándote qué hay tierra adentro. Probablemente no te convenza si no soportas el polvo, el calor y los baches, si quieres un día tranquilo o si buscas visitas culturales a fondo. Es un paseo en todoterreno con paradas, no un recorrido por monumentos.
Para acertar, hazle estas siete preguntas a cualquier ficha:
¿La ruta llega a los sitios que te interesan?
¿El vehículo es un 4x4, un camión de safari o un autobús?
¿Qué incluye y qué tendrás que pagar durante la excursión?
¿Va a ritmo familiar o se vende como pura adrenalina?
¿En qué idiomas habla el guía, según la ficha? Casi todas ofrecen inglés y turco, varias alemán y unas pocas ruso, así que no des por hecho que haya guía en español.
¿Tu grupo irá junto o compartirá vehículo con otros viajeros?
¿Hay recogida en tu zona hotelera?
Todos los safaris en jeep de esta página se pueden reservar en Maxtoria: usa las preguntas de arriba para compararlos y quédate con el que mejor te encaje. En las excursiones que aparecen aquí:
Recibes la hora exacta de recogida después de reservar.
Puedes reservar hasta unas horas antes del inicio y pagar el día de la excursión o con tarjeta.
La cancelación es gratuita hasta 24 horas antes del inicio.
Si el tiempo empeora, la ruta puede cambiarse por seguridad; si el operador cancela, puedes pasarte a otro día o pedir el reembolso íntegro.
Las excursiones están organizadas por destino, así que empieza por el más cercano a tu hotel: safaris en jeep desde Alanya, Side y Manavgat, Antalya y Marmaris. Para cualquier otra duda, consulta las preguntas frecuentes sobre reservas y pagos y nuestra política de cancelación y reembolso.
Excursiones y actividades de la categoría Safari en jeep con operadores locales con licencia.
Traje de baño
Una toalla de secado rápido
Una muda completa, bien cerrada en una bolsa
Una funda impermeable o una bolsa estanca pequeña para el móvil, el dinero y las tarjetas
Protector solar de factor alto y gafas de sol
Un pañuelo o un buff para taparte la nariz y la boca en los tramos con polvo
Agua de sobra, porque las bebidas no están incluidas
Algo de efectivo para las bebidas, las pistolas de agua y las entradas
Pastillas para el mareo, si sueles tomarlas
Para un safari en jeep, vístete pensando en el polvo, el agua y un día largo en un vehículo abierto. En verano, cuenta con acabar calado hasta los huesos al menos una vez.
Traje de baño bajo un pantalón corto y una camiseta de secado rápido
Ropa vieja que no te importe estropear (los colores oscuros disimulan el polvo)
Calzado cerrado o sandalias bien sujetas, nunca chanclas
Una gorra o un sombrero bien ajustado, a prueba de viento
Algo de abrigo ligero fuera de pleno verano: la montaña es más fresca que la costa
Si la excursión para en la mezquita de un pueblo, cúbrete hombros y rodillas (las mujeres suelen taparse también el pelo) y descálzate para entrar: basta un pañuelo ligero o un pareo en la mochila.
Depende de lo que busques. Si quieres guerra de agua y baños, ve en los meses de calor. Para estar más a gusto, elige abril, mayo u octubre, cuando las máximas en la costa oscilan entre unos 21 y 27 °C; septiembre empieza caluroso y va refrescando hacia octubre. Julio y agosto son los meses más calurosos, con máximas de unos 34 °C en la costa y casi sin lluvia. En la montaña hace más fresco, pero pasas todo el día al aire libre: protegerte del sol y beber agua es lo principal.
La mayor parte de la lluvia cae entre noviembre y febrero, sobre todo en diciembre y enero. En invierno, cuenta con aire fresco en la montaña, baños que dependen del tiempo y una ruta que puede modificarse por seguridad.
¿Te mareas? Pide un asiento cerca de la parte delantera, mira al horizonte y desayuna ligero.
Vuelve a ponerte protector solar justo después de la guerra de agua: el agua lo arrastra y vas a pasar horas al sol.
Si comes vegetariano o halal, avísalo al reservar, no en la mesa del almuerzo.
Pide permiso antes de fotografiar a la gente de los pueblos.
Guarda tu basura (botellas de plástico y envoltorios de las pistolas de agua incluidos) hasta que encuentres una papelera.
Lleva billetes pequeños para el té y la gözleme de la parada en el pueblo.
Si el polvo te molesta, pregunta si puedes ir en uno de los primeros vehículos del convoy.
Casi todo el día. Las excursiones de día de esta página salen entre las 9:00 y las 10:00, más o menos, y terminan a media tarde, así que calcula de cinco a siete horas de ruta. Súmale los traslados: pasan a recogerte antes del inicio, a la hora que te confirma el operador tras la reserva, y la vuelta a algunos hoteles dura de una a dos horas.
Sí. Todas las excursiones de día en jeep de esta página incluyen el almuerzo, y la de tarde-noche, la cena. Según la ruta, puede ser pollo o pescado a la parrilla, trucha en una piscifactoría, un bufé o una barbacoa en un pueblo. Las bebidas no están incluidas, así que lleva algo de dinero. Si necesitas menú vegetariano o halal, pídelo al hacer la reserva, no el mismo día.
No. En todos los safaris en jeep de esta página, el volante lo llevan los conductores del operador y tú vas de pasajero, así que no necesitas carné. Si para ti lo importante es llevar los mandos, te encaja mejor un safari en quad o en buggy, porque ahí conduces tú. En esos, cada operador fija sus propias normas de edad y de carné.
Si hace calor, sí: la mayoría de las excursiones tienen guerra de agua entre vehículos, y todos los safaris en jeep de esta página paran a bañarse si el tiempo acompaña. Ponte el traje de baño bajo ropa de secado rápido, lleva una muda y guarda el móvil en una bolsa estanca. ¿Prefieres mojarte menos? Avisa al guía al subir y siéntate lejos del borde; algo te salpicará igual.
Sí, con algo de previsión. En la mayoría de estas excursiones los niños pagan menos y los bebés suelen ir gratis, pero cada una fija sus tramos de edad: lee antes la ficha. Pasar horas dando botes en un vehículo abierto es duro para los más pequeños. Antes de reservar, confirma que hay silla o alzador y elige una excursión familiar; lleva también una muda completa.
Puede serlo con un operador cuidadoso y pasajeros que cumplan las normas, pero el riesgo cero no existe. Ponte el cinturón durante todo el trayecto, como exigen las autoridades locales de la costa de Antalya en los vehículos de safari, y no te levantes nunca, ni en plena guerra de agua. Busca el seguro en la ficha, confirma que tu póliza de viaje cubre la actividad y avisa si el conductor corre demasiado.
Normalmente, no. La mayoría de las fichas lo desaconsejan durante el embarazo y con problemas de espalda o de cuello, y algunas añaden las afecciones cardíacas o la movilidad reducida, porque en los tramos todoterreno se dan buenos botes. Lee la ficha de tu excursión y consulta a tu médico si tienes dudas, o elige un plan más tranquilo, como un paseo en barco.
Muchos, sí. Según algunas fichas, salen todo el año y casi con cualquier tiempo, aunque unas pocas cierran las reservas tras cierta fecha: mira el calendario. Diciembre y enero son los más lluviosos; en invierno refresca en la montaña, el baño depende del tiempo y la guerra de agua va desapareciendo. Con mal tiempo, la ruta puede cambiar por seguridad; si se cancela, eliges otra fecha o el reembolso.
Sí. Las excursiones de esta página se pueden cancelar sin coste hasta 24 horas antes del inicio. Para cambiar la fecha, envíanos tu número de reserva y el nuevo día; suele ser posible si quedan plazas. Si el mal tiempo obliga al operador a cancelar, tú eliges: otro día o el reembolso íntegro. Revisa siempre las condiciones de la ficha y de tu bono.